Si desea disfrutar de una velada única en el sur de Tenerife, EL MOLINO BLANCO cuenta con todo lo necesario para ello.


Siempre a la vanguardia en el mercado de la restauración, pero sin olvidar ese estilo rústico que es parte fundamental de su encanto.


Un ambiente mágico fruto de la mezcla de los múltiples objetos antiguos canarios junto con la naturaleza formada por plantas autóctonas, tropicales y flores.  Espacios abiertos, terrazas, patios canarios al aire libre.  Con una distribución y decoración que incluso en el interior le hará sentirse en un jardín.


Tanto si usted es un fan de la buena música, como si quiere disfrutar de una agradable velada, hay una mesa especial para usted en El Molino Blanco.


En Tenerife, los viejos molinos se utilizaban para moler el cereal que servía de alimento para mucha gente y aún hoy sigue siendo fundamental de la dieta canaria, pero quedan muy pocos molinos en buen estado de conservación. De esta manera surgió, hace 13 años, la idea de abrir este restaurante.